PF inicia una nueva era: la empresa símbolo del Maule redefine su futuro
- Lunes 27 de julio de 2026
- 16:46 hrs
A un año del fallecimiento de su histórico líder, la emblemática compañía nacida en la capital regional consolida su transformación. Con nuevos directores, ajustes gerenciales y una millonaria inversión, la firma apuesta por profesionalizar su estructura para competir a nivel nacional sin abandonar sus raíces.
exactamente un año de la partida de Manuel Fernández Godoy, el empresario que lideró por más de tres décadas a PFalimentos, una de las compañías más tradicionales y relevantes nacidas en el corazón de la Región del Maule.
Para conmemorar su legado, la familia programó una misa en la capital regional. Sin embargo, el luto vino acompañado de una intensa actividad corporativa para definir el futuro de una firma fundada en la misma ciudad hace más de un siglo, en 1903.
La transición no ha sido menor para esta organización que da sustento a miles de hogares. Lejos de estancarse, el clan familiar impulsó una serie de reordenamientos administrativos y de negocio para enfrentar los desafíos de un mercado alimentario cada vez más exigente.
Según recoge el medio DF MAS, el objetivo trazado por los accionistas es claro y ambicioso. Buscan dejar atrás la estructura de una empresa familiar para consolidarse como una verdadera familia empresaria, profesionalizando sus filas y preparando el terreno para competir directamente con los gigantes del rubro a nivel nacional.
Renovación en el directorio de PFalimentos
Tras la despedida de su histórico presidente, la cúpula de la compañía experimentó movimientos rápidos. Inicialmente, el médico veterinario Claudio Fernández Urcelay asumió la presidencia, respaldado por su larga trayectoria en la mesa directiva y el peso de su rama familiar.
Pero la verdadera reestructuración llegó meses después, durante la junta de abril de este año. En un movimiento que el mercado interpretó como una señal de profesionalización absoluta, el directorio integró a figuras externas de alto perfil corporativo.
El ingreso más llamativo fue el de Claudio Melandri, reconocido por su extensa labor liderando el Banco Santander Chile. A él se sumó Max Besser, quien hasta fines de 2025 se desempeñó como gerente general de la propia empresa alimentaria.
Estas incorporaciones significaron la salida de dos integrantes del núcleo familiar que ocupaban puestos clave. Tanto Esperanza Fernández Miranda como María Carolina Chacón dejaron sus sillones en la mesa, evidenciando la voluntad de dar paso a perfiles técnicos externos.
Hoy, el órgano rector está compuesto por Claudio Fernández Urcelay, Manuel Fernández Vargas, Sergio Barrientos Cruz, Max Besser y Claudio Melandri. Desde la compañía aseguran que la visión sigue intacta, proyectando su crecimiento como actor multialimentos desde la Región del Maule hacia todo el país.
Estrategia frente al complejo escenario económico
Los ajustes también permearon la plana ejecutiva. Rodrigo Aguilar, ingeniero con experiencia en el área de operaciones, tomó las riendas de la gerencia general. Asimismo, se renovó la gerencia comercial con la llegada de Oliver Corp y se modernizó el área legal, transitando hacia una estructura basada en el cumplimiento normativo o compliance.
Todo este nuevo equipo tiene la misión de ejecutar una estrategia que internamente denominan rentabilidad inteligente. Frente a las fluctuaciones económicas y el alza en los costos de materias primas, la firma priorizará la eficiencia operativa por sobre el volumen de ventas masivo.
La diversificación es el pilar de este plan. Aunque los embutidos son su sello histórico, hoy lideran la producción industrial de pizzas en Chile y operan una moderna planta de sándwiches. Con esta oferta ampliada buscan asegurar utilidades estables y mantener su competitividad, sin traspasar agresivamente las alzas de costos a los consumidores finales.
Inversiones y su impacto en el empleo local
A pesar de la incertidumbre económica que cruza al país, la empresa mantiene firme un plan de inversiones que ronda los 200 millones de dólares para los próximos años. Estos recursos ya se han materializado en nueva infraestructura productiva y expansiones logísticas estratégicas.
Recientemente sumaron un nuevo centro de distribución en Los Ángeles y proyectan otro en San Bernardo para optimizar sus envíos en la Región Metropolitana. Estas decisiones buscan acercar los productos fabricados en el Maule a los grandes polos de consumo del país.
En materia laboral, el escenario ha mostrado matices. La empresa cuenta con una dotación cercana a los cuatro mil trabajadores, muchos de ellos radicados en nuestra región. Durante los últimos meses han ejecutado desvinculaciones que la firma califica como habituales para su tamaño operativo.
No obstante, el contexto económico ha dejado huella. Algunos procesos de despido recientes citan disminuciones sostenidas en la demanda de ciertos productos y la incertidumbre general del rubro, reflejando que incluso las corporaciones más consolidadas del Maule deben ajustar sus cinturones frente a la coyuntura nacional.
Mientras el entorno patrimonial privado de la familia también atraviesa un reordenamiento societario mediante la creación de nuevas firmas de inversión, el horizonte de la empresa parece trazado. PFalimentos se adapta a los nuevos tiempos, protegiendo su arraigo industrial en Talca, pero con la mirada puesta en asegurar su liderazgo en la mesa de todos los chilenos.
Artículos relacionados




